Ecologistas en Acción ha denunciado ante el fiscal coordinador de la Unidad de Medio Ambiente y Urbanismo la retirada de al menos 18 nidos de cigüeña blanca del tejado de la iglesia de San Benito Abad de Agudo (Ciudad Real).
Según han expresado a la agencia de noticias EFE, ha pedido que se investiguen los hechos ante la posibilidad que se haya cometido algún tipo de delito o infracción.
Ocurrió el pasado 13 de febrero, cuando a través de vecinos del municipio conocieron que se estaban realizando trabajos para retirar los nidos. Ese mismo día, la asociación denunció los hechos ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y advirtió de la imposibilidad de que esta actuación pudiera ser legal porque se ha hecho "en pleno periodo de nidificación".
Un día después, trasladaron el hecho a la delegación provincial de la Consejería de Desarrollo Sostenible, órgano competente en la materia que "inicialmente mostró su sorpresa e inmediatamente después informó de que existía autorización para esta actuación, si bien la fecha de los trabajos se les había escapado un poco".
Además, la Consejería "ha mantenido que la autorización se corresponde con trabajos de mantenimiento para garantizar la continuidad de la colonia, pero esta actuación ha acabado con la eliminación de 18 nidos y sobre la iglesia han quedado solo los que se están en la torre".
"La cigüeña blanca es una especie protegida por la ley, que ampara sus nidos", han asegurado desde Ecologistas en Acción.
Según el órgano competente, pueden considerarse las circunstancias en la que la legislación puede vulnerarse y adoptar las medidas oportunas para compensar los daños inevitables. Sin embargo, "en la práctica se hace un uso en exceso tolerante y se autorizan trabajos que no tienen ninguna justificación". Además, ha advertido que "el argumento de posibles daños a las personas o a sus bienes es recurrente, al margen de que pueda constatarse o no".
Medidas compensatorias "ridículas"
Ecologistas en Acción ha destacado que "las medidas compensatorias suelen ser ridículas y en muchas ocasiones no se llevan a cabo de ninguna manera, existiendo solo en el papel".
Asimismo, ha asegurado que cuando se solicitan las autorizaciones sobre estas actuaciones para comprobar la justificación que se esgrime, la administración "se niega, amparándose en el derecho a la intimidad o a la legislación sobre protección de datos".
"Al ser la Consejería el órgano competente, las denuncias van a manos de los responsables y nunca se consideran. En el caso de las reclamaciones que se realizan ante agentes independientes como los del Seprona acaban extinguiéndose, amparándose en el ejercicio competencial de la Consejería", ha lamentado la asociación.