PSOE y Sumar acuerdan que los perceptores del SMI no tengan que tributar en el IRPF en 2025
Yolanda Díaz había acusado a Hacienda de “levantarse de la mesa” de negociaciones

El PSOE y Sumar, o la vicepresidencia primera y la segunda del Gobierno, han cerrado el pacto político sobre el IRPF para compensar al 20% de los perceptores de SMI, unos 480.000 trabajadores, básicamente solteros sin hijos, que desde este año tienen que tributar tras la subida acordada para 2025. A falta de algún fleco técnico, el acuerdo político se ha alcanzado esta mañana después de una fuerte tensión en los últimos días entre María Jesús Montero y Yolanda Díaz. El pacto supone que se introduzca una deducción en la cuota del IRPF, que haría que los asalariados que perciben el salario mínimo no tributen el IRPF en 2025, según fuentes de Trabajo.
El Gobierno no tendrá así que bloquear la iniciativa de Sumar en el Congreso para que los trabajadores afectados por la subida del salario mínimo no paguen IRPF. El partido que dirige Díaz decidió retirar su proposición de ley tras el acuerdo con Hacienda, que sí ha presentado vetos para otras propuestas parlamentarias de PP y Podemos. PSOE y Sumar han unido sus votos para admitir a trámite el veto de Hacienda.
“De lo que se ha tratado [en el acuerdo] es que ese 20% no tenga que tributar a partir de una deducción que se aplicará en el propio IRPF para compensar lo que tendrían que haber abonado frente a lo que se les da para compensar ese abono. Así que es una buena noticia. Hay que confiar siempre en la capacidad de diálogo”, ha confirmado la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, este viernes en declaraciones a los medios, dando por cerrada una pugna que lleva semanas sobre la mesa y que se había recrudecido en los últimos días.
Se trata de una solución quirúrgica, con un coste limitado (unos 200 millones) como defendía Hacienda, que se aplicará solo este año, aunque Sumar deja la puerta abierta a extenderlo en el tiempo, algo que deberá ser fruto de una nueva negociación. La medida acordada estará dirigida exclusivamente a ese porcentaje de perceptores del SMI afectados por la subida fisca. Aquellos que el año pasado no tributaban y este año les toca pagar. Hacienda mantiene que, a medida que el salario mínimo suba, los trabajadores empezarán a declarar el impuesto y contribuirán a los recursos de la Hacienda Pública. “Se trata de un mecanismo de compensación que es una deducción en el IRPF por la cantidad exacta equivalente a lo que ese trabajador concreto hubiera tenido que pagar con motivo de la renta”, ha incidido Montero. De esta forma, “será una medida personalizada para cada trabajador”. Esta se aplicará en el momento en el que se presente la declaración de la renta, para que cada trabajador “sepa cuál es el importe exacto que se tiene que dar para que la deducción anule el pago que el trabajador tiene con respecto a la renta”.
El SMI subió este año 50 euros hasta los 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas, el equivalente a 16.576 euros brutos anuales. Aplicando las tarifas del impuesto de la renta, la nueva deducción estaría entre los 300 y los 340 euros, que sería equivalente a la cantidad que tendrían que pagar a Hacienda por la subida del SMI. Los afectados, en principio, soportarán retenciones a cuenta del IRPF en 2025 y el próximo ejercicio deberán presentar la declaración de la renta si quieren aplicarse la deducción y conseguir el reintegro de lo tributado de más.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, había acusado al departamento de Montero, a primera hora de esta mañana en una entrevista en Telecinco, de levantarse de la mesa en la que buscaban un acuerdo sobre la tributación del salario mínimo interprofesional: “En torno a las 10 de la noche de ayer, Hacienda se levantó de la mesa en la que estábamos negociando”, ha dicho Díaz, que ha asegurado que desde el comienzo de las conversaciones ha remitido a la ministra de Hacienda “más de cinco propuestas para intentar alcanzar un acuerdo”.
Hasta ahora, las sucesivas subidas del SMI habían ido asociadas a una adecuación en las exenciones del IRPF para que los perceptores siguieran liberados de tributar. El incremento acordado para 2025, del 4,4%, no fue acompañado por un arreglo en la tributación, pues Hacienda se negó a tocar el IRPF, llegando al choque directo con su socio de coalición. La crisis parecía haberse cerrado el martes, cuando Montero confirmó que negociaba con el socio minoritario del Ejecutivo cómo “compensar” a los perceptores del SMI a través de una medida específica solo para ese 20% de afectados. Sin embargo, la pugna se ha escenificado a medida que han pasado los días. Sumar pidió que la exención del IRPF para los perceptores del SMI se alargara más allá de 2025 y criticó que, al empezar a tributar por el IRPF, el SMI no alcanzaría el 60% del salario medio en España como pactado.
La diferencia no es baladí. Adecuar el impuesto para todos los perceptores del SMI como se ha hecho hasta ahora, ampliando la reducción por rendimientos del trabajo, un beneficio fiscal reconocido a las rentas bajas en general, tendría un coste mucho mayor para las arcas públicas, de entre 1.500 y 2.000 millones. La solución finalmente acordada, a falta de conocer las estimaciones oficiales, rondaría los 200 millones de euros.
“Ningún trabajador va a tener que abonar en el año 2025 ninguna cantidad respecto a la renta por el SMI. Esa es la diferencia que el acuerdo anterior aseguraba para la gran mayoría, el 80%. Y este nuevo acuerdo ayuda. Digamos que atiende a ese 20% de forma personalizada. No es una cantidad fija, dependerá de cada trabajador”, ha detallado la titular de Hacienda. Montero ha asegurado que “la vocación del Gobierno es que en el año 2026 siga subiendo el salario mínimo interprofesional, que no haya ningún trabajador que esté por debajo del 60% del salario neto”, tal y como recoge el acuerdo de investidura y ha recomendado el grupo de expertos, confiando en que se retiren las proposiciones de ley de la Mesa del Congreso de Sumar, Podemos y PP, que pedían exonerar a los perceptores del SMI de la tributación en el IRPF.
La oposición, por su parte, ha criticado el pacto. La secretaria general del partido, Cuca Gamarra, ha cuestionado este viernes que el acuerdo del Gobierno pretende “dar gato por liebre” a quienes cobran el salario mínimo, informa Elsa García de Blas. “Hay que reconocer que gobernar, no gobiernan. Pero tanto la vicepresidenta Montero, como la vicepresidenta Díaz, son fantásticas actrices. Han representado un sainete haciendo parecer que estaban enfadadas. Y hoy pretenden darnos gato por libre. Les quieren dar gato por liebre a quienes cobran el SMI, porque en 2026 van a tener que pagar el IRPF”, se ha quejado Gamarra desde Sevilla. “Para Yolanda Díaz vale más el sillón en La Moncloa que proteger a quienes cobran el SMI. Y para María Jesús Montero solo se trata de seguir recaudando a toda costa. Que no nos digan que esto es progresista. Esto es hacer que la fiesta del sanchismo la sigan pagando todos los españoles, y sobre todo aquellos que menos tienen”, ha remachado.
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