La unidad de aeroreconocimiento ucrania OCHI (Ojos, en ucranio) se dedica a identificar objetivos rusos con sus drones y envía esas coordenadas a sus brigadas de artilleríaMaría R. SahuquilloKir, un piloto de dron de la unidad OCHI, prepara la aeronave para volar en el frene de Bajmut. En la guerra de Rusia en Ucrania, los drones se han convertido en un elemento crucial.María R. SahuquilloLa unidad OCHI opera desde el subsuelo, a cubierto del fuego de artillería. Tienen pequeñas bases en el frente de Bajmut, a 1,5 kilómetros de posiciones rusas. El equipo de tres lleva cuatro meses en la región oriental del Donbás, donde se ha enquistado la guerra de Rusia en Ucrania.María R. SahuquilloLas bajas temperaturas en Ucrania hacen que las baterías de los drones duren menos y que las misione sean más cortas. La unidad OCHI, que opera en el frente de Bajmut, empieza al amanecer y termina cuando se pone el sol.María R. SahuquilloEl sargento Yaroslav vigila las posiciones rusas. La unidad OCHI trabaja rápido. Llega a una de sus bases, despliega el material y su dron, un DIJI Matrice de uso civil, conecta las baterías de respaldo, activa la conexión a Internet a través de satélite Starlink y comienza a barrer la zona.María R. SahuquilloEl Ejército del Kremlin también tiene muchos y buenos de estos aparatos. No solo los drones bomba iraníes, que utiliza en sus ataques masivos también contra infraestructuras civiles y energéticas, también dispone de los rusos Orlan de reconocimiento. “Ellos también tienen ojos, pero aunque tenemos margen de mejora, nosotros somos más efectivos. Esta es nuestra tierra, nos guía también el corazón. Y eso, a veces, vale el triple”, insiste el sargento Yaroslav.María R. SahuquilloEn el barrido de la lente del dron cuadricóptereo tiene un radio de 10 kilómetros. Ante la carencia de drones militares, que están siendo más bien escasos, el Ejército ucranio tira de drones comerciales con los que gana una visibilidad que le permite tener una gran precisión en el fuego de artillería.María R. SahuquilloEl sargento Yaroslav, de 34 años, se alistó en el Ejército ucranio el 24 de febrero, el día que el presidente ruso, Vladímir Putin, lanzó la guerra a gran escala sobre Ucrania. En enero nació en Eslovaquia su tercera hija. No la conoce todavia.María R. Sahuquillo